
Los dos nuevos restaurantes de comida rápida que han abierto recientemente suponen el germen de una nueva y futura zona comercial en la capital aragonesa.

La terminal aérea de Garrapinillos sumará una línea de autobús que, hasta ahora, pasaba «de largo» por el aeropuerto. Atenderá a más de 80.000 vecinos de diferentes barrios y pueblos del entorno de Zaragoza.